domingo, 9 de octubre de 2011

EDITORIAL: El 12 de septiembre


El 12 de septiembre de 2001 amaneció Nueva York abrazada de solidaridad, del heroísmo como acto normal y de un diálogo lleno de lágrimas, temor y confusión en las calles, que oscilaba entre la compasión y la furia, pero que se inclinaba hacia el cariño que brota del dolor colectivo.

Muchos decían que el mundo había cambiado, pero eso implicaba tanto la promesa de una resurrección de lo mejor de este país como la amenaza –y gran probabilidad, sólo por estar George W. Bush y Dick Cheney al mando– de que la tragedia se utilizaría para provocar miles de tragedias más.

Pero poco después oscureció de nuevo. Se intentó suprimir el diálogo, se anuló el debate. Los abrazos y las miradas directas se evitaban entre sí, y los políticos en el poder, con su sueño neoconservador ya elaborado, optaron por sangre, sufrimiento, desgaste y, finalmente, crisis. Con ello, la larga noche del 11-S aún impera en este país 10 años después.

En estos años, desde el 11-S, se reveló la farsa creada por la cúpula política y económica a través del engaño, el cálculo cínico y la avaricia infinita. Tan emborrachados estaban los maestros del universo, que no sabían que estaban por aplastar su fiesta. La cruda ahora es la peor crisis desde la gran depresión, en la cual 25 millones no tienen empleo o están subempleados, los niños padecen más hambre y son más pobres, y las cárceles están llenas de jóvenes mientras casi ningún ejecutivo financiero que provocó la gran recesión, como resultado de uno de los asaltos más espectaculares a la economía en la historia, está encarcelado.

No es por nada que Obama suele repetir que ya se están retirando las tropas de Irak y Afganistán, no sólo porque la misión está concluyendo, sino porque es hora de construir la nación aquí en casa.

Pero a lo largo de esta década oscura hubo brotes brillantes de luz.

Ante la insistencia del gobierno en lanzar la guerra contra Irak se armó lo que algunos veteranos de la lucha social aquí, como el historiador Howard Zinn, consideraron uno de los movimientos antiguerra más grandes en la historia de Estados Unidos, mayor aun en sus dimensiones que el de Vietnam. Por otro lado, la gran movilización de migrantes, donde millones marcharon en las grandes ciudades pero también en pueblos a lo largo y ancho del país, sacudió a las cúpulas política y económica.

También surgió un gran movimiento multicolor, con una participación sin precedente de jóvenes, así como de una amplia gama de sectores sociales –sindicatos, ambientalistas, granjeros, minorías, indígenas y mujeres– que llevó al primer afroestadunidense a la Casa Blanca y que fue celebrado literalmente con bailes en las calles; un movimiento que surgió de la esperanza convocada por la ilusión de un cambio, por fin.

Y apenas en los últimos meses se provocó una crisis política en Wisconsin, cuando maestros y estudiantes, apoyados por granjeros, migrantes y otros trabajadores en el estado y la solidaridad desde varias partes del país y el mundo, ocuparon la capital estatal en defensa de los derechos laborales. Algunos decían que ahí estaba la plaza Tahrir de Estados Unidos, y recibieron mensajes de apoyo desde El Cairo.

Más recientemente, la semana pasada, cientos de estibadores en el estado de Washington invadieron el puerto de Longview, sorprendiendo a guardias de seguridad en medio de una disputa laboral, en la cual los trabajadores cerraron operaciones en cuatro puertos más en la costa oeste.

A la vez, más de 10 mil enfermeras y simpatizantes realizaron acciones en 21 estados en demanda de que se aplique un impuesto a transacciones bursátiles para que Wall Street pague por los daños que causó al resto del país. Es hora de que los financieros de Wall Street, quienes crearon esta crisis y continúan controlando tanta riqueza de la nación, empiecen a contribuir a reconstruir este país para que el pueblo estadunidense retome su futuro, declaró Rose Ann Demoro, dirigente del sindicato nacional de enfermeras (NNU, con 170 mil agremiados).

Y el mes pasado unos 45 mil telefonistas realizaron una huelga que duró dos semanas, en la costa este del país. Aquí todavía se espera un (otro) 12-S.

(Texto de David Brooks, La Jornada, 12/IX/11).

EDITORIAL: La paz de la derecha



Los atentados de días recientes fortalecen las probabilidades políticas, legislativas y propagandísticas de esta vieja utopía:

Una tanqueta, o cuando menos un Humvee, en cada esquina y en cada crucero del país; vigilancia permanente con artillería ligera, en los barrios residenciales; razzias y rondines intimidantes en las colonias populares, con aprehensiones y allanamientos domiciliarios sin trámite judicial de por medio; ocupación del espacio aéreo por helicópteros, aviones de reconocimiento y aeronaves no tripuladas (pero sí artilladas), una parafernalia que escapa a las posibilidades financieras y tecnológicas de las autoridades mexicanas y cuyo control directo recaería, en consecuencia, en las estadunidenses; acciones de limpieza social discreta, pero efectiva, capaces de causar una merma de escala demográfica en las filas de la informalidad delictiva.

Imposición del principio de respeto a la autoridad, que empieza por dar penas de privación de la libertad a borrachos escandalosos, que sigue con el establecimiento del derecho de los policías a impedir que los delincuentes los hagan quedar como tontos ante el juez (juicios expeditos y sumarios, con prevalencia de la palabra de la autoridad sobre la del presunto culpable) y que culmina con la supresión de las críticas al funcionario público, por parte de los ciudadanos, y al patrón por parte de los empleados.

Tipificación de los delitos de lucha social, huelga, manifestación, protesta, concentración en espacio público, organización política, sindical y agraria (en modalidades de tentativa o de consumados), difusión de información contraria a los intereses de dependencias y de empresas, defensa de los recursos nacionales y resistencia de particulares a la entrega de la soberanía.

Eliminación del principio de rehabilitación que rige (muy en teoría) al sistema de justicia penal y su remplazo por el de castigo y venganza social contra los infractores.

Despenalización de facto de los delitos corporativos, electorales y de cuello blanco (evasión fiscal, fraude bursátil y bancario, fraude electoral, desvío de recursos, prevaricación, tráfico de influencias, lavado de dinero, homicidio industrial, afectaciones al entorno, etc.) e intensificación de la lucha contra los delitos cometidos al margen de la Bolsa de Valores, fuera de la jurisdicción de la Condusef y más allá de las atribuciones de la Comisión Federal de Competencia.

Restablecimiento de una división social en castas, aunque simplificada, para ejercer el principio de presunción de inocencia, como beneficio para la gente honorable, y la sospecha previa de culpabilidad, para proteger a la sociedad de su propia mayoría, formada por malvivientes, lúmpenes, indios, comerciantes ambulantes, migrantes, ninis, pervertidos sexuales, pejistas, zapatistas y mujeres adictas al aborto.

Regularización y legitimación del actual modelo fiscal, consistente en la exención absoluta y universal a las fortunas, y confiscación de salarios, desde el mínimo hasta 10 veces la suma equivalente.

Todo el peso de la ley a los ejecutores de crímenes de sangre relacionados con la delincuencia organizada, y a sus jefes directos, en caso de que éstos no cuenten con la documentación correspondiente a la gente honorable, y beneficio de la libertad incondicional para todos aquellos empresarios, políticos y funcionarios que obtengan provecho lícito, electoral, legislativo o pecuniario del clima de violencia, de la descomposición institucional y de la zozobra ciudadana.

Éstos son, en el fondo, los objetivos en torno a los cuales México debe unirse. No es otro el escenario que proponen el CCE y la Coparmex, con su rebaño anexo de logotipos y siglas ciudadanas, y los cuadros panistas y priístas que decidieron estar hartos de la violencia causada por el régimen del que forman parte. Así va el guión de la paz a la que aspira la derecha. Y lo hará realidad si el resto de la sociedad se descuida.

(Texto de Pedro Miguel, La Jornada, 30/VIII/11).

EDITORIAL: ¿Ninguna noticia de Islandia?



¿Alguien cree todavía que no hay censura el día de hoy? Entonces, ¿por qué, si por un lado estamos informados sobre todo lo que está sucediendo en Egipto, por otro lado los medios masivos de información no han dicho una sola palabra sobre lo que sucede en Islandia?

El pueblo de Islandia ha logrado hacer dimitir completamente un gobierno. Se nacionalizaron los principales bancos comerciales; los ciudadanos decidieron por unanimidad declarar la insolvencia de la deuda que esos mismos bancos habían contraído con Gran Bretaña y Holanda, producto de lo inadecuado de su política financiera; finalmente, se creó una asamblea popular para rehacer por entero la Constitución. Y todo de un modo pacífico. Una verdadera Revolución contra el poder que había conducido a Islandia hacia el reciente colapso económico.

Seguramente se estarán preguntando por qué estos acontecimientos no se han hecho públicos durante los últimos dos años. La respuesta nos lleva a otra pregunta, más mortificante todavía: ¿qué sucedería si el resto de los ciudadanos europeos tomaran el ejemplo de los “conciudadanos” islandeses?

La Nueva Asamblea Constitucional inicia su trabajo en febrero presentando un proyecto llamado Carta Magna, en el que confluyen la mayor parte de las “líneas guía” producidas por consenso en el curso de las asambleas populares que habían tenido lugar en todo el país. Dicha Carta Magna deberá ser sometida a la aprobación del Parlamento inmediatamente después de las próximas elecciones legislativas que tendrán lugar.

(Texto de Marco Pala, gara, 4/IX/11).

MUNICIPAL: Realidad viscosa


Introducción. Son absurdos algunos milagros: el ciego que ve y no distingue, el suicida que sobrevive y padece una enfermedad incurable, el júbilo por una victoria en la que perecemos, el beso arrebatado a una mujer en un adiós sin esperanza, la desolación en la hermosura de un día soleado, la consecución de una tramposa mayoría ante una minoría crítica y respondona. Las escamas del temblor obnubilan los ojos del niño. La inocencia contiene rostros culpables. El silencio, alaridos. La ira, burlas. Job, el paciente, murió desnucado. Resbaló con una de las bolas caídas del rosario que perteneció a un tal Judas. Necesitaba el cordel para hacer el lazo con el que columpiarse del árbol. Quería ser pájaro y pensó que, estirando el cuello, un oculto automatismo le desplegaría las alas. Hay pisadas de víctimas en la lejanía, sin cementerios. Hay falsedad en el oráculo, sinonimia de horrores antiguos. Una larga hilera de peregrinos lleva dos mil años desperezando el año cero. En estucado cuché, lujoso al tacto, se les anuncia sábados y domingos. Letanía del responso para cosmonautas que no soportaron el aliento de la gravedad, cuando alguien abrió la escotilla de la nave y los vomitó desde el centro del útero. Los obsesionados del poder deambulan por desiertos de polvo que habitan el insomnio donde muere de sed el último camello, y lagunas que han crecido lentas, goteando lágrima a lágrima las traiciones del porvenir. Se inventan la nube y las imágenes. Antes la vela era de cera carnal y la luz brillaba en el consumo. La edad se pudre. El trago salado blasfema. Los ojos del gato brillan en la oscuridad como dos diamantes, y el escalofrío contamina el queso que devoran las ratas, inmunes a los polvos venenosos de granos verdes... ¡Qué trágica es esta hora de nuestra historia!

1. Huellas remplazan presencia. ¿Quién es aquel que en su rocín cabalga, la lanza en ristre y fiero el continente, altivo porte y condición hidalga? ¿Quién es ese que va siendo burla de la gente por su grotesco yelmo y su figura de andante caballero y el trote de su pobre y ruin cabalgadura? Dejémoslo avanzar por la llanura y que a su paso brote la divina lección de locura. En la noche sobre Rocinante, por una ruta incierta y el cielo con nubarrones que lloran tinta roja se advierten misteriosos rumores de pelea, una zozobra extraña, inquietud de espíritus y voces que vibran. ¿Qué sucede? ¿Qué es esto? Acaso es que despierta el alma dormida y abre una nueva conciencia. Estamos ciegos, ciegos, nuestra vida penetra en la crueldad, ¿Qué papel representa este Quijote en el drama que vivimos, ante la realidad de un futuro cuya distancia se acorta? Nada sabemos, nadie a nuestra voz contesta, sólo percibimos extraños rumores de bombazos y balaceras, inundaciones, ruidos, relámpagos, siniestras exclamaciones, hondos lamentos, imposiciones y agoreras palabras, llantos y quejidos de una mujer, palabras enigmáticas, signos de una ruta incierta, hundidos en los infiernos en que cabalga el Quijote.

Dejemos caminar a este Quijote intrépido, soñador y glorioso detrás de su Dulcinea que nació en la tierra donde el sol por entre los maizales, juega y le dio esa vocación para la libertad de imágenes donde todo desaparece, el hambre se anestesia y escapa en la mente a llanuras inmensas, sin límite, sin horizonte y en silenciosos éxtasis suspenden el pensar, sin que nadie lo detenga y sin ver nunca el fin del camino.

Dejemos a este Quijote con sus nubes y sus sombras, sus serpentinas, su mirada vaga, y confetis… si logra salir de los encantamientos de la imaginación y el adormecimiento, acabará vislumbrando con terror cómo el México donde vive pierde, día a día los estrechos límites que lo definen. Al perder los límites ya sin tiempo y sin espacio externo fijo, se comunica vía la imaginación mientras el resto del mundo se ahoga en la vorágine de cifras, datos y pronósticos en torno al derrumbe de la economía mundial.

2. La era del narco. Los narcotraficantes tomaron la plaza cacho a cacho desde hace años. No lo hicieron solos, hubo, y hay cómplices. Los responsables tienen nombre y apellido. A algunos se les recuerda como honorables, ilustres y patriotas. Otros, han sido defenestrados y echados al cesto del olvido. Los narcos se infiltraron en la vida social de San Francisco, aquí establecieron su lugar de residencia; llegaron de manera sigilosa: arrebataron sirvientas y empleados a las familias de abolengo; impusieron modos y estilos de vida; se apoderaron de los principales negocios de la región para convertirse en destacados empresarios; se ufanan de su poder, son prepotentes y petulantes; hoy son ellos los que gastan fuertes sumas de dinero en lujosas tiendas en exclusivos centros comerciales y suntuosas agencias automotrices de la región. Han logrado incorporarse en el ámbito financiero y de negocios a través de inversiones locales, inaugurando plazas, naves industriales, salones, restaurantes o centros de spa; algunos otros han tendido lazos sanguíneos o políticos, emparentando con familias importantes en la región mediante el matrimonio, las relaciones extramaritales o el amasiato; sus hijos y nietos estudian en las mejores escuelas y universidades y comparten sus aulas con los hijos de prominentes empresarios y políticos.

Los narcos han transformado su rol social y han comenzado a erigirse como líderes en algunos ámbitos, respaldándose en el poder que les da el dinero que han ganado a través de actividades ilícitas y lícitas. Estos individuos se favorecieron, de manera colateral, de actividades como el comercio, el agio, la trata de personas y la prostitución. La vida en San Francisco ha cambiado desde hace décadas; todo mundo lo ha percibido pero no se actúa. Así sucede en todo el país, en todo el territorio la población conoce quiénes son los criminales, sólo falta que las autoridades actúen.

3. ¿Por dónde cabalga la muerte? El terror se define como un miedo muy intenso. El terrorismo se traduce como dominación por el terror y como la sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir el terror. El terror va emparentado con lo siniestro, como fue descrito por Sigmund Freud en su trabajo Lo ominoso, donde aborda el tema del afecto de terror que experimenta el individuo ante algún suceso que presenta el carácter siniestro pero que a la vez, desde el inconsciente, retorna como algo que nos es familiar. Algo inherente a nuestra propia estructura síquica. El terror y el terrorismo se nos presentan como fenómenos sumamente complejos donde los extremos más paradójicos, irracionales e incomprensibles de la naturaleza humana nos salen al paso.

Los actos del Casino Royale en Monterrey, son manifestación de dominación por el terror y sucesión de actos de violencia para infundir pánico que paraliza a la población civil. Tras el espectáculo televisivo la imagen confunde nuestros sentidos y nubla la razón, el yo es tramposamente engañado. Y el despliegue televisivo termina siendo un terrible entrenamiento para la muerte. Millones de televidentes observamos en la pantalla las escenas de las personas encerradas sufriendo la crueldad provocada por el fuego en un moderno infierno. No vemos el terror de las víctimas, no vemos los cadáveres de hombres y mujeres mutilados, masacrados injustamente. Esta anulación de las imágenes visuales conduce a la negación de los afectos que como humanos nos permitirían compenetrarnos con el dolor y el sufrimiento del prójimo, en el entendido tal como Emmanuel Lévinas enuncia: la muerte del otro me atañe porque es también mi propia muerte.

La pulsión de muerte se ve retroalimentada por el engaño del yo. Se estimulan el odio irracional y la envidia por el camino de la regresión, retomamos la omnipotencia infantil y las fantasías narcisistas. El resultado es que los gritos y el horror de las víctimas de la cámara incendiaria de la muerte no nos tocan y, por tanto, se difumina la piedad por el semejante en desgracia. Parece confirmarse la hipótesis freudiana: el aparato síquico tiene una tendencia a regresar al estado cero, al reposo, a la autodestrucción, el retorno a lo inorgánico. Pulsión de muerte que no deja de actuar y más si no podemos ver el rostro del semejante que sufre y el inocente que muere, de los familiares que desgarrados por una herida inelaborable ven morir a sus cercanos consanguíneos y amigos en una batalla que acaba resultando inútil.

Violencia engendra violencia y en un mundo atemorizado y convulsionado lo que menos necesitamos es vivir bajo la égida del terror. Violencia que sólo puede conducir a desenlaces desastrosos, donde el terror de unos desencadene los mecanismos de defensa más primitivos en el otro y la lucha sea entonces desde lo más primitivo, lo más arcaico y lo más destructivo del ser humano.

Octavio Paz escribió: No duele la antigua herida, no arde la vieja quemadura, es una cicatriz casi borrada el sitio de la separación, el lugar del desarraigo, la boca por donde hablan en sueños, la muerte y la vida en una cicatriz invisible.

La pulsión de muerte cabalga en nuestro país sin freno por escabrosos senderos que desembocan en un desprecio total por la vida y una sola meta que todo lo enceguece: el poder.

4. Realidad viscosa. Estoy aquí,/ envuelto en la realidad viscosa,/ ¿no me ves?/ Aquí./ No puedo separarme del suelo,/ no puedo./ En mi tercer ojo/ se acumulan las imágenes/ de los cielos visitados,/ las criaturas llaman a mi retina,/ luego se extienden,/ se convierten en una/ sola cosa,/ y resbalan por mi rostro./ Siento los ruidos de la calle/ y las sombras son lo único que parece tener cuerpo./ Un hombre barre las hojas derramadas. Silencio (elcorazondelelefante.blogspot.com, 9/VIII/08). ¿Sueños oníricos? ¿Pesadillas? ¿Quién está ahí? Sudoroso y con el rostro pálido, nuestro barbado alcalde se siente desfondado, con las fuerzas menguadas, víctima de la desazón, la intriga y una que otra alucinación, como resultado de la exasperante circunstancia de no poder contener el diluvio de críticas y el desencanto de una población cansada de esperar. Al mismo tiempo, la dura realidad cotidiana del municipio sigue sufriendo los efectos de la represión, el abuso, el engaño, la negligencia, la imposición, la inconsecuencia y la intransigencia.

La represión es la acción de contener, detener o castigar actuaciones llamadas antisociales desde el poder por parte de las autoridades públicas. En San Francisco, la represión ha sido desarrollada de manera continua y persistente en contra de los sectores sociales considerados como “peligrosos”. Es ya lugar común que a los miembros de las familias azotadas por la marginación y la exclusión, sean aplacados a punta de macana. Estos seres humanos no sólo sufren de desintegración familiar, sino de adicciones y rechazo social. La colonia Purísima Concepción tiene mucho que decir al respecto, como cuando el pasado 28 de agosto, un par de policías provocaron con su prepotente actitud una agresión en su contra, sufriendo ambos, lesiones en labios y falta de piezas dentales (El Heraldo de León, 29/VIII/11).

El abusador disfruta de su conducta y de los resultados de la misma, pero no acepta, ni siquiera ante sí mismo, que su conducta es violenta. Siempre encuentra una justificación y está convencido que los demás nunca tienen la razón. Eduardo Torres Regalado, concesionario de transporte urbano y suburbano, una y otra vez se ha burlado de la blandengue autoridad, cuando en esta administración ha provocado varias fricciones entre los gobiernos “humanistas” de los pueblos del Rincón, en perjuicio de los usuarios que habitan en las colonias al norte de San Francisco, como la populosa El Carmen. Ambos alcaldes se culpan: “vamos muy lentos (en la solución del problema)” dice Abraham Collazo; “el problema lo generó Purísima, pues no respetó los acuerdos”, dice Jaime Verdín (a.m., 20/VIII/11); y en esas siguen.

La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano (Friedrich Nietzsche). Engañar es faltar a la verdad en lo que se dice, se hace, se cree o se piense. Asimismo, es dar a lo falso apariencia de veracidad o provocar que alguien tenga por cierto lo que no lo es. En San Francisco, las casas de ahorro o préstamo en la región han proliferado a pasto, y muchas, aun estando reguladas, engañan a los usuarios con contratos leoninos y altísimos intereses e impagables deudas. El alcalde, tuvo a bien promover la instalación en la ciudad de una oficina de Condusef, institución que no tiene facultades coercitivas en contra de las irregularidades en que incurren tales cajas de préstamo, sino que, a lo más que puede llegar la Condusef es ofrecer capacitaciones y asesorías y pláticas a agrupaciones, organismos, escuelas y demás, con el fin de “ayudar en la previsión y planeación de la economía familiar” (a.m., 2/IX/11). Es decir, se trata de un engaño, con el fin de aparentar que la autoridad se preocupa por los usuarios de tales cajas agiotistas.

Culpa es el término que, al igual que la negligencia, supone la voluntaria omisión de eficacia en calcular las consecuencias posibles y previsibles del propio hecho. La negligencia se manifiesta por la imprudencia, impericia o inobservancia de reglamentos o deberes. De ser comprobada la negligencia, a ella debe recaer el resarcimiento del daño, para no dejar al afectado sin reparación. Vecinos de la callejuela 1° de Mayo denunciaron públicamente que con la rehabilitación del servicio de drenaje, ahora tienen problemas cada vez que llueve. ¿El problema? El agua se regresa del drenaje y brota por las coladeras de las casas, lo que les genera daños materiales y de salud; y a casi 7 años de padecer este problema, no ha habido autoridad que ponga solución (a.m., 5/IX/11). Todo comenzó en la inolvidable Administración 2003-2006, en que hubo “corrección del drenaje” y, lejos de mejorar, empeoró. Cuando llega el muy entrañable Toño Salvador “Güero” García, no hubo solución al problema. Hoy, Rogelio Lugo Olivares, director del SAPAF, reparte culpas pero no dice si les va a resolver el problema o no. Ante eso, lo mejor que pueden hacer los vecinos de esa calle es demandar a la autoridad política por responsabilidad civil, para que un juez le ordene corregir el drenaje y para que SAPAF compense a los vecinos por los daños sufridos desde noviembre de 2004. Cuestión que no es fácil, pero que sí sentaría un buen precedente en el municipio. Además, no sería la primera vez que se demandara a una Administración Municipal por responsabilidad civil.

La imposición consiste en exigir a una persona que cumpla o acepte la propuesta de otro. En vez de usar la persuasión y el razonamiento con las personas, se utiliza la imposición autoritaria desde posiciones de fuerza y poder. El objetivo es lograr que las personas se dobleguen a determinados propósitos o, que se sientan mal si no se doblegan. Puede ser que alguien logre lo que desea del otro, pero anulándolo como persona y como ser humano, o convirtiéndolo en un ser hostil y resentido por saberse manipulado. Ahí radica el problema de Jaime Verdín y su obra magna: ha logrado concitar la unión de distintos sectores sociales en torno al muy polémico Complejo Administrativo, aunque las reacciones han sido, invariablemente, en sentido negativo, desde quienes han señalado “que está muy lejos, que matará al centro y terminará con las tradiciones” (a.m., 1/IX/11), hasta quienes se quejan por que “no ha sido suficientemente analizado cómo debe ser la construcción del Complejo Administrativo, sólo se ha visto una opción, y es día en que la mayoría de los regidores del Ayuntamiento no conocen el proyecto arquitectónico, sólo el rastrero Euloquio Valerio del PSD lo conoce íntegro” (Israel “El Gallo” Hermosillo, a.m., 12/IX/11), pasando por la opinión autorizada de un experto en la materia, como el Arquitecto Jesús Eduardo “Guardis” Vázquez, quien señaló que el proyecto no es económica ni topográficamente viable, porque se pretende construir en una de las zonas más bajas de la ciudad, su costo será muy elevado dado que el tipo de terreno es para labores agrícolas, la vialidad de acceso no será suficiente para desfogar el tráfico en las horas pico, dejará en el desamparo psicológico a la población –aquí sí nos parece que se la prolongó Guardis– que está acostumbrada a tener los poderes político-administrativos asentados en el centro de la ciudad, no hay proyecto ejecutivo ni mucho menos existe la correspondiente validación oficial para su construcción, y, finalmente, los empleados y funcionarios municipales quedarían a merced de los delincuentes por la ubicación del terreno (a.m., 13/IX/11); sospechosamente, los únicos que defienden dicho proyecto son ¡adivinó usted! el director de Obras Públicas y quien preside el Colegio de Arquitectos, quienes, debido a que hay varios millones de pesos de por medio, ya tienen asegurada una jugosa mochada por aquello de las licitaciones para su construcción. Agustín López Franco, quiso responder a lo planteado por “Guardis” Vázquez, pero sin acreditar su dicho, es decir, habló de manera evasiva y sin dar constancia de su dicho, dando, en los hechos, la razón al arquitecto Vázquez y, de paso, dejando más enredado y confuso el asunto (a.m., 15/IX/11); las siguientes preguntas surgen de bote pronto dirigidas al director de Obras Públicas: ¿dónde están los resultados de los estudios de mecánica de suelos –que menciona en su réplica– hechos en la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad de Guanajuato? ¿Por qué no dice en qué consiste el “diseño para soportar altas cargas vivas” en el multicitado complejo administrativo? ¿Será que el director de Obras Públicas nos considera un pueblo tan ignorante y atrasado incapaz de entender lo relacionado con “el diseño para soportar altas cargas vivas” en la construcción de un edificio? ¿Por qué apenas “se integra un proyecto para convertir el camino al Ojo de Agua en bulevar” y por qué aun no se tiene el proyecto de las nuevas líneas de agua potable y drenaje? ¿Por qué no hace pública “la anuencia de la Dirección de Desarrollo Urbano” respecto de la edificación de esta “magna obra”? ¿Qué ocultan? ¿Cuál es su temor? ¿Qué pasó con la transparencia de la que tanto presumía nuestro barbado alcalde? ¿En qué transa se han metido nuestras autoridades?

La inconsecuencia es propia de aquellas personas cuyo comportamiento no se corresponde con lo que dice o piensa, así como a su actitud, postura, etc. Un sujeto inconsecuente es inconstante, irresponsable, descuidado, voluble, engañoso, inseguro, pueril, necio, charlatán, indolente, distraído, descarado, indisciplinado. En la Segunda Semana de la Contraloría Social, el contralor municipal dijo que la intención de dicha jornada era llegar a la conciencia de la gente, así como crear la cultura de la revisión y de la exigencia ciudadana para que la autoridad haga su trabajo bien, que demande la correcta y mejor aplicación de los recursos: “Por eso es que se llevan pláticas de honestidad y transparencia tanto a las escuelas como a las comunidades”. En la inauguración, el alcalde señaló: “Para mí es fundamental que el ciudadano sea escuchado, que sea atendido y se lleve una respuesta, sea en el sentido que sea –que, por lo regular, es dar atole con el dedo–. No podremos resolver todos los problemas, pero tenemos la obligación de por lo menos, escuchar…” (a.m., 6/IX/11). Ocho días después, la terca realidad se encargó de desenmascarar ¡otra vez! al Ayuntamiento: Casi el 80% del recurso municipal se va al gasto corriente, se incrementó en un 50% el sueldo del director de Compras, así como un 10 o 15% al salario de personal de Desarrollo Social (a.m., 15/IX/11); ambas direcciones muy íntimamente relacionadas con las cuestiones electorales, que, en seis meses más, estarán a todo vapor. ¿Dónde está el estudio de la directora de Personal que muestre el tabulador para incrementar salarios? Preguntó nuestro finísimo y queridísimo amigo, el regidor Euloquio Valerio. “No, pos no hay –dijo una sonriente Anis Ángel–, cada dirección tendrá que hacer sus propios ajustes”; “Muy bien, muy bien –pensó Jaime Verdín–, a eso se le llama transparencia”. Por lo que se ve, estos individuos no quieren hacer caso de que con su actitud, están cansando al pueblo por tanta indolencia. Las promesas de campaña, ahora están teniendo respuestas contrarias y negativas. Y como reiteran que no podrán satisfacer las demandas populares, están empujando al pueblo hacia un camino difícil, a oscuras y lleno de palos y piedras.

Intolerante e intransigente son prácticamente sinónimos. Pero mientras el intolerante muestra ser incapaz de aceptar que otros tengan ideas contrarias a las suyas o las combate abiertamente, el intransigente no cede ni a las más mínimas exigencias de los demás. El intolerante tiende a defender fanáticamente sus ideas, el intransigente no cede ante las pretensiones de los demás, por insignificantes que sean. El intolerante puede ser magnánimo con los que piensan como él. El intransigente es mezquino y tiene miedo a perder su autoridad si cede en lo más mínimo. ¿Le suena familiar? Durante la sesión de Cabildo del pasado 8 de septiembre, el alcalde mostró su faceta intolerante e intransigente: cuando de dinero se trata, brincan aquellos que se sienten excluidos de recibir aunque sea algo, ¡Hombre, compartan!, parecería ser el grito de combate de los que están a muele y muele. Todavía no tienen los 35 millones de pesos –crédito aprobado por el Ayuntamiento– y ya pelean con fiereza por un pedacito del pastel. Para los priistas, es correcto el endeudamiento del Municipio –esto en boca de su regidor Gerardo López Montoya–, siempre y cuando ese dinero se destine a la construcción del Complejo Administrativo –¿no que no?–, pavimentación del bulevar Panamá de La Mezquitera al Libramiento Sur, y la semaforización de la glorieta al Tejedor; pero no con el cambio de imagen de la calle Madero o el cambio de imagen de la plaza Juárez, “porque no son obras urgentes, porque hay prioridades mayores” –no dijo cuáles–. Verdín, quien ya está hasta la madre –en su versión local de Javier Sicilia– de que regidores de su propio partido se le pongan al brinco, dijo: “el proyecto de la calle Madero se va a hacer, así como el de la Plaza Juárez; los que se opongan, van a tener que aceptar”. ¡Órales, no pos así por las buenas, sí! Luego, en un gesto de franco encabronamiento, con las venas saltadas en cuello y frente –las del resto de la cara no se notaban por los pelos de la barba–, dijo: “Hay seis regidores seis, que no trabajan, creen que con venir a levantar la mano es suficiente”. Chín, en la madre, todos esperaban que de un salto se les subiera a la yugular, pero no, la panza no se lo permitió, y de pie, con los puños cerrados golpeando la mesa, les espetó: “Sistemáticamente hay gente que le apuesta al fracaso de esta Administración, pero se las van a pelar, y los señalo a usted, señora Patricia Orozco, y a ustedes Ismael Brizuela y Bernardo Murillo, que parece que no quiebras un plato cabrón, así como a los regidores priistas; y les digo que se equivocan, porque va a haber obra, hay muchas que ya comenzaron y varias que están por arrancar” (a.m., septiembre 9 y 12, 2011).

5. Sistema inoperante. El sistema que rige la vida organizada del municipio –como en el resto del país– se atascó y, en continuas ocasiones, produce resultados negativos para la sociedad. Desde hace ya varias decenas de años es incapaz de dar salida a los problemas, sean éstos nuevos o añejos. La energía requerida para mejorar los cauces por donde podrían transitar las soluciones se disuelve en quejas, rebeldías ocasionales, borrones de cuenta y continuos lamentos. Simplemente, no se cuenta con los mecanismos que lo tornen eficaz instrumento de progreso, justicia y bienestar. No concita tampoco el indispensable consenso popular. En las cúspides decisorias se desconoce, o deliberadamente se juzga descartable, lo que en verdad aqueja a los ciudadanos. Menos aún pueden situarse a la altura que requieren las aspiraciones de los ciudadanos. Se va de tumbo en frustración sólo para confirmar el desprestigio de la autoridad cada vez más generalizado.

Tal sistema tiene un centro político que desoye las urgencias y anhelos de las mayorías. Sólo mira sus propias pulsiones de poder o atisba las exigencias de los muy pocos, ya de por sí privilegiados en demasía. En sus correas de transmisión pululan agentes corrosivos que se protegen unos a otros, formando un impenetrable archipiélago de complicidades. Hay quienes dicen que “el arte de la administración pública es cubrirse las espaldas unos a otros”. La impunidad, entonces, se convierte en el duro y cotidiano cemento que resguarda la nociva conducta de individuos y grupos que actúan fuera del marco de la ley. La misma sociedad, debilitada en su organicidad y, peor aún, con una nublada conciencia colectiva, navega sin articular el descontento que la atosiga. Se vuelve así, en un agente incapaz de imponer, por su fuerza numérica, la vigencia de sus intereses.

Lo anterior es una razón de por qué los programas de prevención del suicidio, por ejemplo, no funcionen, pues ni siquiera logran mitigar los dolores de los que sufren en la parte más íntima de su ser. ¿De qué sirven los llamados de las autoridades a que los niños y jóvenes tengan una mejor comunicación con sus padres y maestros (a.m., 10/IX/11), si la propia autoridad no es consecuente entre lo que dice y hace? ¿No suena ridículo el que el titular de Salud Municipal llame a las familias a ocuparse en promover su unión, ya que –dice–, cuando los niños y adolescentes se enferman sicológicamente no tienen metas claras, tienen sentimientos encontrados y son susceptibles de ser influidos para mal (El Heraldo de León, 10/IX/11), mientras el Ayuntamiento se ha convertido en un agitado ring, en el que no hay el menor entendimiento? ¿Cómo confiar en las autoridades, quienes son incapaces de reconocer que los llamados “guardianes de la ley” con bastante frecuencia se extralimitan en sus funciones, como fue el caso del homicidio de un joven de 23 años en la madrugada del 10 de septiembre (a.m., 11/IX/11), cuyo responsable alegó una nada creíble “legítima defensa”?

6. ¿Ética? ¿Cuál ética? Freud, que fue uno de los primeros investigadores en resaltar el gran peso de las enfermedades mentales delineadas por el capitalismo materialista de siglo XIX, nunca se preguntó por la ética subyacente. Tal vez sintió que hemos pagado un precio elevado por lo que él llama civilización, y que el costo lo ha valido. No se le ocurrió preguntarse si ese precio era necesario. No hay razón que nos impida disfrutar de las ventajas de la así llamada civilización, sin necesidad de conflictos agraviantes. Freud descubrió la extensión del pensamiento marginal, inconsciente, pero fracasó en entender cómo tal pensamiento podría ser útil y ventajoso. “Donde hubo ello y superyó, cabrá que el yo sea,” es una proposición fuera de moda. De hecho el ego consciente es en muchos casos un asilo, al igual que alguien que se dispone a dominar una habilidad física como el tiro, la esgrima, el boxeo, el automovilismo. Sólo cuando tus respuestas se han vuelto automáticas y operan sin una voluntad consciente es que puedes funcionar con eficacia.

Después de observar un número de síntomas patológicos que adscribió a conflictos inconscientes, llegó a considerar al inconsciente como algo destructivo, o al menos como un depósito de impulsos irracionales y atávicos. Freud dice que las restricciones de los impulsos inconscientes son necesarias para mantener unida a una civilización. Sin embargo, esta explicación es en su conjunto demasiado racional, ya que presupone un contrato social acordado conscientemente para suprimir lo irracional. Freud debió haber visto los defectos de este argumento y prosiguió a desarrollar su dudoso concepto de un Instinto de Muerte y un Instinto de Vida en eterna lucha.

Estudiosos de la conducta humana han demostrado que el miedo irracional, la agresión y la ansiedad pueden ser producidas por estimulaciones eléctricas de ciertas áreas del cerebro. Todos los síntomas de la lucha del inconsciente se pueden prender y apagar por el movimiento de un interruptor. El biofeedback ha demostrado que reacciones autónomas tales como sudar, ritmo cardiaco acelerado y presión sanguínea, que son síntomas del conflicto inconsciente, pueden ser sometidos al control de la consciencia. ¿Será posible poder controlar la irracionalidad de un ego sediento de poder y fama a costa del sufrimiento de un pueblo? ¿Cómo racionalizar la ceguera del que no quiere ver?

(Con base en Enrique Gutiérrez Ordorika, luke, no. 130; José Cueli, La Jornada, septiembre 2 y 9, 2011; Simón Vargas Aguilar, La Jornada, 28/VIII/11; William S. Burroughs, RevistaFractal.org, 10/IX/11; Luis Linares Zapata, La Jornada, 14/IX/11).

ESTATAL: Contrastes


El estado lo definen hoy sus grandes contrastes. Al abismo en términos de desarrollo económico que separa el llamado corredor industrial y los municipios del noreste (por ejemplo) hay que agregar las diferencias culturales y pautas de comportamiento social que alimentan una visión insular de pertenencia en municipios cercanos y que incluso comparten su vocación económica, pero que su población se asume sustancialmente “distinta”.

Además, la dinámica nocturna en las grandes ciudades pone cotidianamente a prueba la caracterización de una sociedad conservadora que presume en todo momento el arraigo y fortaleza de los valores familiares tradicionales.

Guanajuato es una entidad que apuesta a un futuro luminoso, a ser el ícono automotriz de Latinoamérica, con una visión optimista en términos de empleo gracias a las inversiones multimillonarias, básicamente de empresas japonesas.

Pero también es un estado que registra una tendencia a la alza en hechos violentos contra las mujeres; fue el último en aprobar la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, cuyo reglamento aún se encuentra en el limbo y es donde murió Valeria, madre de dos y que a los 19 años de edad fue asesinada por su expareja sentimental. Como ella, otros 39 casos en lo que va del año.

Es el estado sede de uno de los cinco festivales culturales más importantes del mundo, el Cervantino, que además tiene dos ciudades en la lista de patrimonio cultural de la humanidad, pero con una población que mayoritariamente (51%) nunca ha visitado una biblioteca pública y además, según la encuesta de productos y consumos culturales, un tercio de la población expresa tener poco interés por lo que sucede en este ámbito.

Guanajuato se asume como una entidad de vanguardia, con excelente infraestructura carretera y una de las más avanzadas infraestructuras hospitalarias con una cobertura de derechohabiencia de más del 70% de la población. Pero también es un estado que registra una tasa de alta incidencia de casos de VIH/SIDA. En 2009 se registraron 228 casos y 241 en 2010, con sólo un cambio en los sectores sociales con mayor incidencia: que cada vez son más amas de casa las afectadas.

Las autoridades estatales pueden presumir la cobertura de 92% en la red de agua potable; de piso firme en el orden del 95% y de energía eléctrica del 98%. Sin embargo, a la par de los logros en infraestructura y cobertura de servicios, crece un fenómeno que ya alarma a los especialistas: el bullyng.

El acoso escolar, ya sea físico, psicológico o económico se expresa en escuelas guanajuatenses no sólo en los casos en que alumnos abusan de compañeros en condiciones de desventaja, sino incluso de maestros que etiquetan a los niños y jóvenes y que contribuyen en los hechos a un clima de hostilidad.

La violencia social que marca a centenares de municipios en el país, no es ajena en el estado y ésta se expresa cada vez con mayor frecuencia en el ámbito escolar.

Más aun: tres de cada siete adolescentes con problemas de consumo de alcohol y drogas ilícitas son mujeres de entre 13 y 19 años, reconocen las autoridades a través de la titular del área de Salud Mental: “En Guanajuato el principal problema es el consumo de alcohol. Lo que nos dice la encuesta de 2002 es que había una mujer por cada siete varones consumidores, mientras que para 2008 las cifras han crecido significativamente pues por cada cuatro varones hay tres mujeres consumidoras, principalmente de bebidas alcohólicas”.

De cara a estos datos, el problema de consumo de alcohol y drogas ilícitas está a la alza, sobre todo en jóvenes mujeres. Además de que el porcentaje de reincidencia entre adictos rehabilitados es alto: “El 60% de los 10 mil 100 guanajuatenses que se han atendido en los Centros Nueva Vida instalados en el estado han recaído”.

Pero los grandes contrastes no sólo se registran en el ámbito económico, cultural o social, sino que incluso se expresa cotidianamente entre lo que tradicionalmente caracteriza a la población, en términos de valores familiares y religiosidad y la creciente oferta de prostitución, alcohol y drogas que responde directamente a la creciente demanda.

La condición de sociedad tradicionalista y conservadora, que recibió su primer gran anclaje después de la expulsión de los jesuitas a finales del siglo XVIII y que encontrara en los movimientos sinarquista y cristero asideros de validación, recibió un poderoso impulso en la década de los 30 del siglo pasado con el “centro anticomunista” que dirigió Hellmut Oskar Scheiter, que junto a sus discípulos, los hermanos Trueba Olivares y Torres Bueno, Manuel Zermeño y José Ángel Urquiza, significaron un poderoso impacto en el quehacer político y cuya impronta aún se puede detectar en las principales fuerzas político-partidistas.

Sin embargo, la lógica en las pautas de comportamiento social y que a la postre significaron el sustento de la caracterización de sociedad conservadora y tradicionalista, hoy enfrenta un marcado desgaste en los bares, discotecas, table dance, hoteles de paso, “antros” gay y/o swingers y la generosa oferta de sexoservicio en páginas web, que definen la amplia gama de posibilidades “de diversión”.

Abultada oferta que responde en forma directa a una abultada demanda en las calles de León, Celaya, Irapuato, Silao, San Miguel Allende e incluso Guanajuato capital.

Bullyng, feminicidios, VIH/SIDA, homofobia, trabajo infantil, niños migrantes, la realidad en cuanto a la etiqueta de estado con alto desarrollo cultural y las fantásticas nocturnidades en las principales ciudades guanajuatenses, todo ello en contraste con el Estado que se “vende” a la luz del día.

(Tomado de correo, 29/VIII/11 y 9/IX/11).

NACIONAL: El El Padrino se placea


Por si hubiese alguna duda de que ha decidido asumir un rol estelar en el proceso que desembocará en los comicios de 2012, Carlos Salinas de Gortari paseó el 8 de septiembre en aguas de Monterrey con el aporreado gobernador priísta de Nuevo León, Rodrigo Medina. Allí, en zona de guerra, dio seguimiento a la agenda de control de daños relacionados con el narcotráfico que un día antes había inaugurado con la defensa del atribulado Felipe Calderón ante los ataques del siempre deslenguado Vicente Fox. Ya encarrerado, en su segundo día consecutivo de activismo, propuso crear una suerte de Frente Amplio Salinista para conseguir lo que es la principal bandera electoral del priismo peñanietista en busca de Los Pinos: la restitución de la paz en las calles y la erradicación de extorsiones, secuestros y demás productos violentos de la etapa calderonista.

Salinas pretende reinstalarse en el escenario público luego que anteriores intentos hubiesen generado tal rechazo y protestas que hubo de regresar a su retiro a medias del que solamente salía para dar conferencias y participar en actos de audiencia controlada. Ahora, el sonriente exmandatario cree que le es posible colarse sin problemas en la ola de discutible esperanza popular que estima que la reposición del PRI en el poder permitiría corregir con rapidez el desastre actual, sobre todo en cuanto a negociar o coordinar desde un poder de pragmatismo extremo el gran negocio de las drogas que durante los gobiernos de tres colores fluía con orden y entendimiento plenos, como lo reconoció con cruda sinceridad el ex gobernador de Nuevo León, Sócrates Rizzo, en febrero del presente año ante estudiantes de la Universidad Autónoma de Coahuila, en Saltillo.

Durante los gobiernos priístas, confesó Rizzo, “de alguna manera se tenía resuelto el problema del tránsito (de los estupefacientes), pero había un control y había un Estado fuerte y un presidente fuerte, y una procuraduría fuerte, y había un control férreo del Ejército... De alguna manera les decían: ‘Tú pasas por aquí, tú por aquí, tú por aquí’, pero no me toques estos lugares... Lo que cuentan los viejos es que había un control desde el gobierno. El Ejército controlaba... Lo que controlaban los gobiernos priístas era que ese tráfico no perturbara la paz social”.

Acogido a la doctrina Rizzo, el ansioso Carlos pretende beneficiarse de la sombría estampa corleonesca que le acompaña. Un Padrino recorriendo el país para negociar, arreglar y reordenar. Los poderes maléficos que en el pasado constituían su estigma, hoy serían el arcón de instrumentos aceptables para enmendar la tragedia felipista. Para que la cuña apriete, ha de ser del mismo palo. Por ello el Padrino ha expedido certificado de solidaridad y protección al deficiente Felipe, ha ido a Monterrey a pasearse significativamente con el gobernador al que el panismo calderonista pide renunciar y ha anunciado que emprenderá una campaña de respuesta a López Obrador al que ahora cree ver en tal desventaja que le devuelve el mote de innombrable.

En la cerrada noche que vive el país es posible que muchos o algunos crean posible que una oscuridad comprobada, como la de Salinas de Gortari, pueda traer luminosidad, y que la vuelta a una paz social aceptable bien valga restituir esquemas de poder injustos. En esa hipótesis, el ex presidente será un viajero frecuente que irá dando adelantos de recomposición desde las elites para abrir paso al regreso del PRI al poder federal. También es posible que la carga personal de CSG, y su renovado activismo, resulten negativos para el partido de tres colores en general y en especial para el beneficiario de los afanes salinistas actuales, el desplazado Enrique Peña Nieto al que le van dejando las tareas escenográficas mientras su tutor y Padrino luce por el país el poder que cree recuperado.

(Texto de Julio Hernández López, La Jornada, 9/IX/11).

INTERNACIONAL: Intolerancia religiosa en España


Nunca consideré la posibilidad de ser víctima directa de la violencia religiosa. Viví mi adolescencia en Chile, país laico y republicano, hasta Pinochet, claro está, donde la Iglesia era una institución sin mucho peso en la vida política, aunque siempre presente de diferentes formas. No faltaban las incursiones de obispos, cardenales y sacerdotes en la vida pública. Durante los años 60 fui testigo de la toma de la catedral de Santiago, eran los tiempos de Pablo VI y el concilio Vaticano II. En ese contexto nacían organizaciones como Cristianos por el Socialismo y los obispos latinoamericanos se reunían en Puebla y Medellín. Los sacerdotes comprometidos se incorporaban a las guerrillas en todo el continente. Pronto tendrán su mártir con la muerte de Camilo Torres en Colombia. En los años 70, la Teología de la Liberación consolidaba una propuesta de acción cristiana comprometida con los pobres. En medio de la dictadura de Pinochet, una parte de la Iglesia, defensora de los derechos humanos, montaría la Vicaría de la Solidaridad, fue una plataforma única desde la cual se trabajó en la defensa de los presos políticos, en la condena de la tortura y se expuso el caso de los detenidos desaparecidos. Pero esta opción de la Iglesia fue desplazada del centro de poder. El catolicismo más conservador y reaccionario tomó el relevo. Juan Pablo II, el Papa polaco, desautorizó, combatió y excomulgó a teólogos progresistas; su mano derecha sería un alemán, un tal Joseph Ratzinger, llamado expresamente para hacerse cargo, como prefecto, de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe. En otras palabras, la institución sustituta del Tribunal de la Congregación de la Santa Inquisición.

En tiempos de guerra fría, Juan Pablo II, apoyó las dictaduras en Chile, Argentina, Paraguay, Bolivia y Centroamérica. En El Salvador, tras el asesinato de monseñor Romero y la muerte de Montes, Barho, y Ellacuría a manos del ejército, guardó un silencio cómplice, y en Nicaragua solicitó al sacerdote Ernesto Cardenal su retirada del gobierno sandinista, apoyando, en contraposición, al cardenal Ovando y Bravo en su campaña desestabilizadora desarrollada desde Estados Unidos por el entonces presidente Ronald Reagan. Mientras tanto Ratzinger mandaba callar a los teólogos, condenándolos a un silencio absoluto so pena de excomulgarlos. Una dupla perfecta. Ambos ampararon a pedófilos y pederastas en sus filas y callaron las demandas de justicia de las víctimas. Marcial Maciel, fundador de Legionarios de Cristo, es el paradigma, por antonomasia, de esta infamia. Tras la muerte de Juan Pablo II, el sucesor al trono de Pedro fue el propio Ratzinger. Así los cardenales premiaban la fidelidad y garantizaban la continuidad de un apostolado reaccionario. Con el nombre de Benedicto XVI, Joseph, inició su andadura. Muy pronto nos percatamos de sus intenciones. En sus homilías condenó el derecho a la eutanasia, la muerte digna, el aborto, la sexualidad libre, el matrimonio homosexual y el laicismo. Martillo de herejes, fue miembro de las juventudes nazis. Tal vez por ello, la juventud católica recrea en la actualidad los mismos comportamientos autoritarios y violentos propios del nazismo acuñados por su líder espiritual. La cruz y la esvástica se entienden a la perfección, ambas están manchadas de sangre y no por la crucifixión de Cristo. En su nombre se han cometido crímenes de lesa humanidad que no dicen mucho en favor de sus acólitos defensores.

En Madrid, mientras se celebraba la reunión mundial de la juventud católica, quienes protestaron por el uso de los impuestos para financiar la prédica papal fueron sometidos a un alud, primero de insultos y a continuación golpes y la represión policial. Se creyeron los dueños de la ciudad. Camparon a sus anchas, sin respeto alguno pretendieron la conversión del infiel. Y cuando se les hacía saber que no participas de su credo, los católicos practicantes se transforman en violentos inquisidores, siguiendo a Torquemada. Hoy no pueden quemarlos vivos, pero sí utilizar a la policía para castigar al hereje. En medio de una manifestación legal, los católicos practicantes, con la complacencia de las autoridades locales y la delegada del gobierno, no supieron compartir ni el espacio público ni las buenas maneras de quienes, desde el laicismo, quisieron mostrar el rechazo, no a su presencia, sino a la forma en la cual el Estado aconfesional patrocinaba un evento privado con fondos del erario público. Molestos por la crítica, los católicos practicantes quisieron romper la manifestación, provocando y lanzando improperios. Incapaces de comprender el significado de la palabra tolerancia, se pusieron a rezar el rosario, cantar misa, tirar estampitas en medio de los manifestantes laicos, quienes ante el asombro, sólo les quedó apartarse. Los organizadores del evento católico eran conscientes de la manifestación laica y debieron haber informado a sus partícipes de no transitar por los sitios por los cuales transcurriría la protesta. Pero su decisión fue incomprensible, alentaron a sus militantes para hacer acto de presencia, romperla y luego pasar por víctimas. El Papa se quejó del maltrato sufrido por sus jóvenes en la Puerta del Sol. ¡Qué ingenuidad creer que los católicos y su juventud, salvo excepciones, eran gentes educadas en la paz y el amor cristiano! Tolerantes. Pero su comportamiento dice lo contrario. Militan en la excrecencia de la pasiones más abyectas, les puede la ira, el odio y la violencia. La inquisición pervive en sus almas.

(Texto de Marcos Roitman Rosenmann, La Jornada, 20/VIII/11).